Champions J1. Partidos del Martes.

Septiembre 16, 2009

Ya ha empezado la fase de grupos de la mejor competición por clubes del mundo: la Champions League. Y lo ha hecho con algunos partidos muy interesantes, aunque el verdadero plato fuerte de este primer asalto se juegue mañana en San Siro. Vamos por partes, que diría el amigo Jack.

  • Grupo A: Müller derriba el muro israelí

Maccabi Haifa 0 – 3 Bayern Munich

El Bayern se coloca en cabeza en el grupo A, uno de esos llamados de la muerte, tras vencer, no sin dificultad en la cancha de un correoso Maccabi Haifa. Los israelíes, una de las revelaciones de la fase previa por su buen juego acabaron sucumbiendo en los últimos minutos al poderío ofensivo de los bávaros, que acabaron por derrumbar la oposición hebrea en el minuto 65, con un gol del defensa Daniel van Buyten tras un barullo en el área precedida de un lanzamiento de falta. Ya en las postrimerías del partido y con el Maccabi intentando arañar algún punto, la joven promesa bávara que ha quitado la titularidad a Mario Gómez, Thomas Müller, sentenció el partido con dos goles más, dejando el 0-3 definitivo en el marcador.

Juventus 1 – 1 Girondins

Empate a un gol en uno de los encuentros atractivos que mencionaba al principio. Los campeones franceses llegan a esta Champions intentando demostrar por qué son el mejor equipo de su país -con permiso del renovado Lyon de Claude Puel-. Han tenido mala suerte con un grupo muy complicado, aunque han empezado con buen pie sacando un punto del Olímpico de Turín, donde la Juve acuso demasiado la ausencia del único jugador que aporta algo diferente al equipo: el brasileño Diego y del sempiterno capitán Alessandro del Piero. Golpearon primero los italianos, con un gol de Iaquinta que aprovechó las facilidades dadas por el portero visitante, Ramé, que había entrado unos minutos antes al campo en sustitución de Carrasso. Poco duró la alegría a la becchia que vio como Plasil empataba en el 75, sólo 12 minutos más tarde, tras rematar en fuera de juego una falta botada desde la derecha. Gol injusto, aunque el resultado final sí lo fue.

  • Grupo B: Grafité, Grafité y Grafité

Wolfsburgo 3 – 1 CSKA Moscú

A pesar del mal inicio en la Bundesliga, sigo teniendo muchas esperanzas de que esta temporada se vuelva a hablar mucho de este equipo, uno de los que mejor fútbol hizo en Europa la temporada pasada y que basa su éxito en una pareja de delanteros que firmarían la mayoría de los equipos europeos. Cuando no es Dzeko, es Grafité, y hoy le ha tocado exhibirse al veterano brasileño, con un hat-trick en su debut en Champions. Especialmente bello fue el definitivo 3-1 que sentenciaba el choque, tras una genial maniobra en el área que le permitió fusilar por última vez a Akinfeev. El CSKA, en el que debutaba Juande Ramos, que viene a intentar un milagro parecido al que le pidieron el año pasado en Madrid, no dejó muy buena impresión, aunque si lo hizo Dzagoev, que metió un buen gol.

Besiktas 0 – 1 Manchester United

Pocos apuros para los diablos rojos en su visita al infierno turco. Aunque estuvo falto de gol, el United siempre puede recurrir a la aportación de jugadores veteranos, pero que usan esa veteranía para mejorar su juego. El sábado fue Ryan Giggs y hoy fue Paul Scholes, que marcó el único gol del partido de cabeza en la segunda parte. Poco que contar de un partido en el que el Manchester parecía saber en todo momento que se llevaría el partido, a pesar de no ir ganando. Sigue siendo un poco extraño ver al ManU esta temporada.

  • Grupo C: Demasiado fácil para el Madrid

Zürich 2 – 5 Real Madrid

Nueva exhibición de efectividad del Real Madrid, esta vez en Suíza ante la presunta comparsa de este grupo. Pareció que el Madrid jugase a medio gas ante un rival que dejaba demasiados espacios, en especial cuando se cansaban de perseguir la pelota, mareada en medio campo por los jugadores de la retraguardia madridista hasta que encontraban un buen desmarque arriba. Así nacieron el segundo y el tercer gol, marcados por Raúl e Higuaín respectivamente. Hizo un amago de resurgir el modesto en la segunda parte, con goles de Margairaz (tras un penalti inventado) y Aegerter, de nuevo a balón parado -ya van unos cuantos que le caen al Madrid en este inicio de temporada. Pero fue un mero espejismo, ya que Cristiano marcó su segundo gol de falta casi al final, ambos acompañados de sendas demostraciones de blandeza de manos del portero local Johnny Leoni, quién no mantuvo su palabra previa al partido de que no tenía miedo a los lanzamientos del portugués. Guti rubricó la goleada en el descuento con una vaselina antológica, que arrebató a Grafité el honor de gol de la jornada.

Olympique Marsella 1 – 2 Milan

El segundo de los tres duelos Italia-Francia que se darán esta semana fue favorable al equipo transalpino. El Milan se impuso con dos goles del incombustible Pipo Inzaghi, tras sendas asistencias del no menos incansable Clarence Seedorf, a un Olympique que hizo méritos para conseguir un mejor marcador, pero que no aprovechó las oportunidades que tuvo. Un paso atrás para el OM, que se complica su pase a octavos ya desde el primer partido, pues en principio estos dos equipos deberían luchar por la segunda plaza de este grupo.

  • Grupo D: Con la borrica a vueltas


Atlético de Madrid 0 – 0 APOEL Nicosia

Este Atlético no anda, ni con Agüero y Forlán ni sin ellos. El equipo es tan escaso que están teniendo que recurrir a jugadores descartados del año pasado, como Cléber Santana, que hacen prever una temporada funesta para los colchoneros. El partido de hoy es un ejemplo claro de lo que en el Atlético parece ser un proceso cíclico que provoca un estado de constante agitación en la Ribera del Manzanares. Y así no se puede llegar a buen puerto nunca. Penosa primera parte del Atlético que estuvo a punto de verse por detrás en varias ocasiones. En la segunda parte se vio una cara algo mejor pero el portero griego Chiotis -se marcó varios paradones impresionantes- y el larguero evitaron que se rompiese el empate. Buen comienzo del APOEL que promete seguir los pasos de su compatriota Anorthosis como equipo revelación de la fase de grupos. A ver como funcionan en su campo.

Chelsea 1 – 0 Porto

  • El mejor gol del día

Lo prometido es deuda. Golazo de Guti en el descuento para cerrar la goleada del Madrid en Zürich. A ver si dura porque lo más seguro es que Youtube lo censure en las próximas horas… si lo encuentro en algún otro sitio lo colgaré desde allí. Volvemos mañana con otra intensa jornada de Champions!


El fútbol húngaro busca el prestigio perdido

Septiembre 4, 2009

Paso a paso, el fútbol húngaro se está abriendo un hueco en el panorama futbolístico actual. La que fuera una de las grandes potencias futbolísticas de los 50 (hasta que llegó el Brasil de Pelé) lleva mucho tiempo aletargada esperando una generación que les devuelva los grandes éxitos que pusieron a Hungría en lo más alto del deporte rey. Los grandes jugadores que empiezan a despuntar en las grandes ligas europeas o la clasificación del Debrecen para la fase de grupos de la Champions League la semana pasada son buenos síntomas de la recuperación de los magiares. Pero, sin duda, el mayor éxito del fútbol hungaro sería consecuencia de conjuntar los anteriores hechos: conseguir la clasificación para el Mundial 2010, tras 24 años sin clasificarse para una gran competición. Y ese objetivo puede empezar a conseguirse este mismo sábado.

Pero conviene no engañarse. Sería practicamente un milagro ver a los húngaros en Sudáfrica, por dos razones principales. La primera es el duro calendario que les espera en las pocas jornadas que quedan hasta el final de la fase de clasificación dentro de un mes. Cierto es que parten con una importante ventaja de 4 puntos, pero asusta mirar a los próximos rivales y ver un doble enfrentamiento contra Portugal, acompañado de dos partidos contra los otros dos cocos del grupo: Suecia y Dinamarca. Los dos partidos de esta semana serán claves para decidir este grupo 1, el de más nivel.

El más importante escollo se lo encontrarán los centroeuropeos en la Portugal de Carlos Queiroz, que está haciendo una gestión lamentable. Desde que cogió el banquillo luso se han sucedido pobres actuaciones y extraños experimentos – entre ellos, jugar un partido sin delanteros -. Están sufriendo horrores para sumar puntos fáciles, como en su último partido oficial ante Albania, en el que ganaron 0-1, con un gol en el descuento y sin mostrarse superiores a la débil selección balcánica. Ni siquiera su estrella, Cristiano Ronaldo, parece llegar en forma para sacar las castañas del fuego en un momento crítico en el que se puede quedar sin Mundial. Creo que podría ser un escarmiento al rumbo que ha tomado Portugal en los últimos tiempos, una decisión como poner a un entrenador del bajo nivel de Queiroz al cargo de una selección de semejante nivel se merece un castigo, desde luego. Si mañana no vencen en Dinamarca y Hungría tumba a una Suecia que también se aferra al último clavo, estarán fuera del Mundial a la espera de un milagro.

La segunda razón que presume harto difícil ver a Hungría en el Mundial es aún de más peso que la anterior. Dinamarca será, en principio, primera de grupo. Eso implica que el segundo -Hungría, Portugal o Suecia- deberá jugarse el pase en la repesca. Y el nivel de la repesca asusta este año: Francia, Bosnia o Turquía, Croacia, Rusia, etc… son posibles rivales para esa eliminatoria, y debemos sumar a la dificultad del rival la falta de experiencia en partidos a este nivel.

Pero también hay motivos para la esperanza. La caída del regimen comunista ha devuelto a las academias de fútbol los recursos necesarios para formar a los futbolistas de calidad que siempre ha habido, pero no podían salir adelante. Y el trabajo de estas renovadas escuelas está empezando a dar sus frutos. Jóvenes jugadores húngaros empiezan a poblar ligas extranjeras. Destaca entre ellos el gran ídolo de la afición del PSV Eindhoven, Balázs Dzsudzsák, que está haciendo un inicio de campaña espectacular con sus arrancadas por banda izquierda y sus cañonazos a balón parado con su zurda prodigiosa. En la Premier disfrutan del capitán Zoltán Gera, y en la liga española de Krisztián Vadócz . Y lo mejor es que por detrás vienen más talentos que ya han probado las mieles de la selección absoluta, como Ádám Szalai, al que fichó el Real Madrid el año pasado o Pétér Gulácsi, Krisztián Németh y Krisztián Adorjan -este último con sólo 16 años- que están a la espera de dar el salto al primer equipo del Liverpool. Esta magnífica generación de jugadores dará mucho que hablar. Aunque finalmente no se clasifiquen para este año, seguro que los veremos en los próximos Mundiales y Eurocopas. Puskás, Kocsis y compañía pueden tener sucesores casi 60 años después.


¿Champions League en Transnistria?

Agosto 18, 2009

Axel Torres es el especialista en fútbol internacional de Marca.com y director y presentador de Marcador Internacional en Radio Marca y Planeta Axel en GolTV. Desde su blog Planeta Axel en dicha página web extraemos este artículo sobre el equipo más modesto de los que aspiran a jugar la próxima edición de la Champions League: el Sheriff de Tiraspol. Su trayectoria hasta el play-off que disputará esta noche ante el Olympiacos, su dominio en los últimos años en la liga moldava y también la situación de la región de Transnistria, lugar de procedencia del equipo, tanto en el plano político como social, y cómo puede verse cambiado por la llegada de la Champions League a Moldavia. Una nueva maravilla de Axel.


Es Europa, pero Europa la desconoce. Está en sus límites geográficos, no tan lejos de los países que presumen de poseer los índices de progreso y civilización más avanzados, pero muchos ciudadanos no sabrían colocarla en un mapa. Es el último objetivo de aquellos mochileros que recorren el continente buscando símbolos aún presentes de un cuento de guerras frías que han leído en los manuales de Historia -hasta que se dan cuenta de que entrar en su territorio es realmente complicado-. Nadie habla de Moldavia, pero aún menos de su región rebelde, Transnistria. Un lugar en el mundo escondido en el anonimato más oscuro. Hasta que llegó el fútbol. Hasta que llegó la Champions.

Oficialmente, la República de Transnistria (Pridnestrovia en ruso, y aquí el ruso tiene mucho que decir) pertenece a Moldavia, ese pequeño país de la Europa oriental situado al Este de Rumanía. Sin embargo, cuando cayó la Unión Soviética, y tras una dura guerra, los transnistrios se declararon independientes, y el asunto sigue sin resolverse aún. En las instituciones internacionales, Transnistria es Moldavia. En la realidad del día a día, Transnistria tiene un status que la distingue: con su himno nacional, su constitución y sus controles policiales en la frontera. No pretendo convertirme en profesor de Historia, y voy a simplificarlo tanto que rogaré a los interesados que busquen profundizar el asunto en fuentes más académicas: mientras la cultura moldava es de influencia rumana, la cultura transnistria tiende a lo ruso. O más concretamente, a lo soviético. En las calles de Tiráspol, la capital y ciudad más importante, aún pueden encontrarse símbolos del antiguo régimen: estatuas de Lenin, tanques del ejército soviético ubicados como monumentos, la hoz y el martillo como imágenes recurrentes en los carteles. Y un enorme hermetismo, un control constante -la OTAN ordenó en 2008 que se retiraran las tropas rusas que, dieciséis años después de la guerra, aún permanecían allí-, una barrera en la comunicación con Europa que sobrepasa lo imaginable. No hay turistas en Transnistria.

Anoche, el equipo transnistrio que está dominando el fútbol moldavo prácticamente desde su creación en 1997 -ha ganado las últimas nueve ligas-, el Sheriff Tiraspol, se clasificó sorprendentemente para la última ronda previa de la Champions League. Tras eliminar al Inter Turku finlandés, ayer heló Praga con un gol en el descuento que acabó con las esperanzas del Slavia. Asombroso, o no tanto. El club pertenece a Sheriff, una de las compañías más importantes de la República, controlada por las altas esferas del Estado, capaz de construir en 2002 uno de los estadios más lujosos y modernos del continente. Lo leí una vez en el blog de viajes de un diplomático español que había conseguido visado para entrar en Transnistria: Todo era oscuro y gris en las calles de Tiráspol, hasta que de pronto apareció el brillo. Un estadio cinco estrellas, con su estructura futurista, nos transportó por un momento a otro lugar. Desentonaba. No tenía nada que ver con el resto del paisaje. El Sheriff también alcanzó cierta notoriedad al convertirse en el primer club moldavo que contrató jugadores brasileños y africanos. De hecho, la primera experiencia en el fútbol europeo del interesante delantero beninés Razak Omotoyossi -que acaba de fichar por el Metz- llegó en Tiráspol. Y el goleador de ayer, el central Nadson José Ferreira, debutó con el Santos en el Brasileirao con 20 años en 2005. Su remate puso a Transnistria a las puertas del máximo glamour. Hay que superar una ronda más, pero si lo consigue, la república rebelde saldrá del anonimato y deberá abrirse al mundo -al menos los días de partido-. Me imagino un Milan, un Manchester United, un Barça o un Madrid visitando Tiráspol, con todo su séquito de periodistas y aficionados. Sería casi una invasión de Occidente. El fútbol, una vez más, obraría milagros.


Cuando una afición se carga el espectáculo…

Julio 6, 2009

… o la crónica del final del Clausura argentino: Vélez – Huracán.

Llevaba tiempo oyendo hablar maravillas del Atlético Huracán. Dirigidos por Ángel Cappa, al que admiro, habían formado un equipo con buen gusto para el toque y capaz de luchar por el Clausura con un presupuesto irrisorio, por poner un ejemplo que está de actualidad, la décima parte de lo que cobrará Cristiano Ronaldo en cada uno de sus años en el Real Madrid.  Y eso fue lo que me encontré ayer, aunque sólo fuese a ráfagas (posiblemente por lo crucial del partido). Me ha gustado especialmente Mario Bolatti, del cuál he investigado y dicen que debería substituir a Gago en la albiceleste. A apuntar también los nombres de Defederico y Nieto.

El partido se presentaba imponente: los dos candidatos al título se lo jugaban el todo por el todo en la última jornada en el campo del segundo clasificado. Un punto de diferencia entre ambos y noventa minutos para romper esa distancia. Desde el principio el encuentro fue una locura, incluso si obviamos los errores arbitrales iniciales. A los 20 minutos, el partido tuvo que ser interrumpido por una granizada tremenda que impedía el juego y que lo condicionó cuando se reanudó 10 minutos después, pues el césped estaba muy rápido debido a la lluvia. Por lo demás el juego no fue excesivamente brillante, técnicamente estábamos hablando de una final, aunque si hubo varias ocasiones muy claras, entre ellas un penalti que el Ro-Ro López, delantero de Vélez, echó a las manos de Gastón Monzón.

Hasta que llegó el gol local que les  daba el título. Con la emoción in crescendo y a 11 minutos del final, Maxi Moralez (que fue expulsado por quitarse la camiseta) se aprovechó de una falta clarísima de Joaquín Larrivey sobre el portero de Huracán, Gastón Monzón, para anotar a puerta vacía el gol que adjudicaba el Clausura 2009… y acabar con el espectáculo en el terreno de juego. En cuanto se sacó de centro y el primer balón se fue a la grada, se esfumaron todos. Nadie devolvía el balón y se formó un buen lío en las bandas. Aunque no puedo aprobarlo, comprendo la reacción airada de Cappa, que se fue hasta el banquillo rival a llamar cagones y otras lindezas a los de Vélez, sabedor de que sus opciones se escapaban mientras el rival los trataba de esa forma tan ruín. Mientras el juego estaba parado, a una parte de la hinchada le sobró el tiempo para empezar a bajar al campo y poblar las cercanías del terreno de juego. Cuando finalmente aparecieron los balones, quince minutos después, al colegiado, Javier Brazenas, no se le ocurrió otra cosa que añadir sólo ocho más. Fue la última decisión equivocada de una actuación lamentable por parte del árbitro.

Con el ritmo del partido roto y sólo ocho minutos por delante, a Huracán se la hizo misión imposible intentar darle la vuelta a la situación y finalmente cundió la desesperación y se formó la tangana en el último minuto. En medio de los puñetazos se vio el colofón que arriunó definitivamente el partido. Un aficionado lanzó un objeto que impactó sobre un jugador local, que dejó el campo cubierto de sangre. El árbitro, totalmente sobrepasado y deseando irse a casa de una vez, no sacó ni una amarilla después de verse puñetazos y dió por finalizado el caos en que se había convertido el encuentro, que había empezado más de tres horas antes. Durante las celebraciones, la hinchada de Vélez llegó a agradecerle al árbitro su papel en la consecución del Apertura. No me quiero imaginar si esto pasa en España y en vez de Vélez y Huracán se enfrentan Real Madrid y Barcelona. Arde el país.

Siempre he tenido una predilección por lo efusivo del fútbol en Argentina y la forma de vivir de la afición, pero estos comportamientos se ven muy a menudo y entristecen lo que es una competición maravillosa, con constantes alternativas en aspirantes al título y, por tanto, donde no siempre ganan los mismos. Todo parece indicar que este será el último campeonato que se juegue por el sistema Apertura-Clausura y desde septiembre se jugará torneos de ida y vuelta, al estilo de las ligas europeas. En mi opinión, será un cambio positivo, que dejará de lado el actual sistema de ascensos y descensos en base a lo conseguido en las tres últimas temporadas, un sistema algo injusto, bajo mi punto de vista.

Por último, felicitar a Vélez, que se apunta su séptimo título nacional y que volverá a jugar la Libertadores, que ganaron en 1994 con el gran Chilavert en sus filas, la próxima campaña.

Os dejo con un resumen del partido de ayer.


De Balaguer a la Premier

Junio 17, 2009

Axel Torres es especialista de fútbol internacional de Marca, presentador y director de Marcador Internacional, programa de culto para los aficcionados al fútbol global, en Radio Marca… y el que nos descubrió a muchos a Roberto Martínez como entrenador y la hazaña que estaba realizando en la liga inglesa con un equipo mosdestísimo, el Swansea. Hoy, Martínez ha fichado por el Wigan y Axel le dedica este artículo en su Planeta Axel, su blog en Marca.com. Enhorabuena, Roberto!

Balaguer ha logrado ganarse la etiqueta de pueblo futbolero. No es nada fácil conseguir una estabilidad en el fútbol catalán cuando estás tan lejos de Barcelona, cuando perteneces a la provincia de Lleida y cuando además no eres ni la capital. Pese a todas esas dificultades, el club de la Noguera ha permanecido muchos años en un grupo de Tercera División enormemente competitivo, quedando campeón en dos ocasiones y conquistando un memorable título de la Copa Catalunya en 2001 ganando al Barça en la final. Su campo es entrañable: situado en la entrada de la localidad, con una grada cubierta en la que la fiel hinchada local intenta hacer valer el factor campo, con un bar situado en el polideportivo colindante, con los niños de las categorías inferiores animando al primer equipo… En ese ambiente creció un técnico que ha alcanzado un banquillo de la liga con más valor de mercado del mundo. Allí se hizo hombre de fútbol desde que era un niño, porque su padre era el entrenador del equipo. Allí aprendió los conceptos del juego a ras de suelo, ese que está intentando implantar en los lugares más alejados de la filosofía del toque. Y un día, siendo aún muy joven, se marchó. Primero a Zaragoza, después al mundo. Después a Wigan. Vivió en el Reino Unido la carrera del jugador que destaca enormemente en categorías modestas: héroe de periódicos locales, leyenda de clubes de magnitud pequeña pero de gran espíritu. Mientras jugaba, ya pensaba en dirigir. El fútbol no sólo estaba en sus pies, lo tenía en la cabeza. Uno de sus equipos, el Swansea, le dio la oportunidad de entrenar cuando aún no había colgado las botas. Éxito inmediato: ascenso en la primera temporada completa, y octavo puesto en la segunda, rozando el play-off de la Premier y firmando un exitoso camino en la FA Cup. Su nombre empezó a sonar en España, donde pocos sabían de él hasta entonces. Y los que lo conocían no tenían dudas: estaba destinado a llegar al máximo nivel. Hoy se ha cumplido el sueño. Veinte banquillos tiene la liga que apasiona al mundo. Uno es para él. El del Wigan. Roberto Martínez es un técnico de Premier League.

No ha sido fácil. El Swansea conoce el valor de Roberto y ha peleado hasta el último momento para evitar su salida. Primero pidiendo una altísima compensación que alejó incluso al Celtic, también interesado. Luego reclamando un segundo pago por los ayudantes que el técnico de Balaguer quería llevarse a Wigan. Se alcanzaron ambos acuerdos, así que también Iñaki Bergara y Oscar Brau -y otros dos miembros británicos del staff- lo acompañarán en la nueva aventura. Ahora toca empezar a trabajar, planificar una temporada que será muy complicada. Steve Bruce ha puesto el listón muy alto, evitando incluso el sufrimiento de un club que, por estructura, historia y posibilidades económicas, parecía condenado a pelear por la permanencia hasta la última jornada. Las dificultades pueden aumentar si, como parece, el presidente se ve obligado a vender al ecuatoriano Luis Antonio Valencia, un centrocampista por el que se interesó el Madrid en invierno y que ahora podría acabar en el Manchester United. Habrá fichajes para intentar mejorar el nivel de una plantilla justita -en la que destacan jugadores como Lee Cattermole o Hugo Rodallega- y el último crack de Roberto en el Swansea, Jordi Gómez, ya suena como posible refuerzo. Viendo los antecedentes, está claro que buscará futbolistas en el mercado español, sobre todo por una cuestión de estilo. Ya lo hizo en Gales, y ahora intentará enamorar a un público no muy numeroso: la ciudad de Wigan tiene más tradición de rugby, por lo que la afluencia en el estadio de fútbol ha sido este año la más baja de la Premier League.

Termino copiando algunos fragmentos de la entrevista que le hice a Roberto en su despacho del Liberty Stadium de Swansea en mayo de 2007 para Radio Marca. Son las respuestas más intemporales y las que nos pueden ayudar más a conocer cómo piensa el nuevo inquilino del banquillo del Wigan Athletic.

¿Ya tenías en mente cuando eras jugador acabarte dedicando a entrenar? ¿Lo llevabas dentro?

Sí, además mi padre era también entrenador y en casa también vives ese ambiente. Cuando salí de Zaragoza y vine para jugar en el Wigan, ya ves el fútbol de una forma distinta: intentas analizar lo distinto que es y ya piensas más como un entrenador que como un jugador. He estado catorce años jugando en Inglaterra y eso me ha ayudado mucho, porque comparas el fútbol inglés con el que se hace en España e intentas quedarte con lo mejor de cada uno y casi sin darte cuenta desarrollas un método como entrenador. Creo que esto ha sido una gran ventaja.

Cuentan que el Swansea juega un fútbol de ataque, de tener el balón, distinto al que se suele ver en Inglaterra… ¿Qué métodos tiene Roberto Martínez?
Sí, aunque ahora la Premiership está cambiando con Wenger, Ferguson, Mourinho, Juande o Benítez. El fútbol británico siempre ha sido muy directo, de mucho corazón, de querer ganar juegues contra quien juegues y donde juegues… El tempo siempre es el máximo. Nosotros hemos intentado siempre estar un poco más en control de la posesión: más que buscar la ocasión de marcar, encontrar la ocasión de marcar. Hay algo que define mucho el fútbol inglés: el típico Wimbledon, cuantas más veces pongas el balón en el área contraria más opciones tendrás de marcar. Hemos intentado cambiar esa filosofía y eso ha requerido paciencia por parte del público: para ellos es frustrante ver cómo el balón va un poco más en horizontal de lo que están acostumbrados. Pero ha pagado dividendos, porque hemos jugado contra equipos muy importantes como Nottingham Forest o Leeds United y esta forma de jugar les ha creado muchos problemas y nos ha dado muchos puntos que nos han permitido el ascenso.

Planteas los entrenamientos de forma competitiva, incluso con concursos entre los jóvenes y los veteranos. ¿Es una forma de mantenerlos motivados?
Piensa que vamos a jugar alrededor de los sesenta partidos oficiales a lo largo de la temporada. Eso en España sería una barbaridad. La forma de conseguir que a estas alturas de temporada los jugadores vengan a entrenar con ganas es hacer unas sesiones bastante intensas, muy competitivas, que siempre haya una razón para ganar. Con sesenta partidos, con tanta exigencia, a veces es más difícil tratar la mente que el tema físico.

No convocas portero suplente, al estilo del Sheffield United, que se hizo muy famoso el año pasado a raíz de ese partido contra el Arsenal… ¿Cómo se te ocurrió, por qué lo haces, de dónde lo aprendiste?
Es una filosofía del fútbol inglés. Cinco jugadores de banquillo no te cubren todas las posiciones del campo y a mi me gusta que tácticamente puedas cambiar cosas. Según qué partidos jugamos, como por ejemplo de Copa, sí pongo portero suplente, porque no puedes correr ese riesgo, pero en otros sí tienes que correrlo porque si no convocas a un portero cubres otra posición y a veces esa necesidad va a ocurrir más veces que la del portero. Estadísticamente, que se te lesione o te expulsen al portero suele suceder una vez cada cuarenta partidos, y en cambio las posibilidades de hacer un cambio táctico o de poder sustituir a un jugador que sabes que no te va a aguantar todo el partido tienen más importancia. Es algo que está muy bien visto en el fútbol inglés, porque aquí además muchas plantillas no tienen dos porteros de primer nivel, sino que hay mucha diferencia entre el número uno y un suplente que está para ayudarte cuando lo necesites. El mercado de cesiones te permite, en caso de lesión, contratar a otro en veinticuatro horas. Es por estas razones que la gente no se asusta tanto cuando no ve un portero en el banquillo. Además, el suplente entrena con el grupo en el calentamiento, ya que puedes cambiar la convocatoria hasta cinco minutos antes de empezar. Entonces, si se te lesiona el titular en ese momento, que suele ser una de las mayores posibilidades, siempre tienes tiempo de cambiarlo. Si sucede durante el partido, siempre hay en el equipo uno o dos jugadores que han jugado o han entrenado como porteros por si ocurre esta situación.


Fusiones, guerras del fútbol y galácticos

Junio 10, 2009

Atículo de Jesús Cacho y publicado por El Confidencial el sábado 6 de junio:

Foto de familia en el diario El País, una de esas imágenes que dicen más que mil palabras. Cinco personajes, casi todos desconocidos para el gran público excepto el que se apalanca en el centro del retrato, retranqueado en actitud campechana, las manos en los bolsillos, apoyando la rabadilla en alguna discreta protuberancia de profundidad desconocida. Juan Luis Cebrián sonríe y parece estar pasándolo muy bien. ¿De qué se ríe Cebrián? Buen director de periódico, mediocre novelista y pésimo gestor de empresa, el hombre fuerte de Prisa ha llevado hasta el borde mismo de la suspensión de pagos al primer grupo de comunicación y entretenimiento de habla hispana, un imperio que hace apenas dos años parecía inalcanzable a cualquier avatar. En lugar de despedirle, los dueños del capital le han redoblado los poderes. Ignacio Polanco ha demostrado que por sus venas corre sangre de horchata, y su hermano Manuel ha jurado fidelidad al bandarra. Con su habilidad para escurrir el bulto, Cebrián ha señalado al apestado: Javier Díez Polanco, abandonado por sus primos y expulsado del grupo como culpable del desastre.

Cebrián sonríe con la mueca del cínico acostumbrado a tragarse sables sin mover un músculo. A su lado en el retrato aparece José Miguel Contreras, primer ejecutivo de La Sexta (Mediapro), un hombre al que el de Prisa ha llamado de todo menos bonito en los últimos tiempos. Pelillos a la mar. Prisa y Mediapro son dos borrachos que, después de discutir durante horas en la barra del bar, deciden ayudarse en plena noche para poder llegar a casa. En realidad, ha sido un guardia muy principal quien les ha obligado a caminar abrazados, les abre el portal y les conduce al ascensor: se llama José Luis Rodríguez Zapatero. Dos cojos que flojean del mismo pie ideológico y padecen idéntico síndrome: no tienen un duro en el bolsillo. De modo que Cebrián se ha comido su orgullo y ahora se fotografía con quienes, a base de arrojo y caradura, le han puesto en evidencia. La salvación de Prisa pasa por fumar la pipa de la paz con el grupo mediático de los amigos de Zapatero, que son los que le han birlado los derechos del fútbol. Se come su orgullo y además acepta que Mediapro aparezca como la salvadora de Prisa, cuando, en el mejor de los casos, esta es sólo una verdad a medias.

Porque Mediapro hubiera entrado en suspensión de pagos –concurso de acreedores lo llaman ahora- el próximo septiembre, cuando hubiera tenido que empezar a hacer efectivo el pago de los derechos del fútbol a los clubes: 600 millones de euros –100.000 millones de las antiguas pesetas- por temporada, durante cinco temporadas. Demasiado para Roures. A arreglar el desaguisado de las finanzas de ambos grupos ha acudido raudo el Gobierno ZP. Se trata de salvar, reforzándolo, el aparato de agitación y propaganda del socialismo español, indispensable para seguir ganando elecciones a base de operaciones de ingeniería social dirigidas a cambiar el sistema de valores de una sociedad. En junio de 2005, el Ejecutivo, violando letra y espíritu de la Ley, autorizó la conversión de un canal de pago (el Plus) en otro en abierto (La Cuatro). Cinco meses después, otorgó un nuevo canal de televisión analógica (La Sexta) a sus amigos de Mediapro. Cansado de la arrogancia de Cebrián, el Presidente había decidido crear su propio grupo de comunicación. Tres años y pico después, con ambos en bancarrota, Zapatero decide intervenir y poner orden, vía Fernández de la Vega, que es la encargada de estas operaciones de cirugía. Basta de líos de familia. Y si antes se repartieron nuevos canales para “aumentar el pluralismo e incrementar la oferta” (sic), ahora se les obliga a fusionarse, se supone que por idénticos motivos.

La operación de “arrejuntamiento” ha tenido otros padrinos no menos poderosos, tal que el re-nuevo presidente del Real Madrid, Florentino Pérez. Ejemplar, como siempre, la sociedad civil española: el hombre que abandonó el club por la puerta de servicio y con el rabo entre las piernas, ritorna vincitore dos años después sin elecciones y por aclamación. Ni una nota discordante. Solo ha faltado el aria de Aida cantada por la Callas. Pérez, como Laporta, necesita la pasta de la televisión como el comer. The show must go on. Ante la evidencia de que Mediapro iba a dejar a los clubes colgados de la brocha, Floro se ha reunido varias veces con Jaume Roures para urgirle a saldar sus diferencias con Prisa y firmar la paz. En el papel de go-between, Antonio García Ferreras, director general de La Sexta, el hombre que le lee los periódicos a ZP por las mañanas y que lleva meses reuniéndose con Pérez y Valdano para urdir el nuevo Madrid. El club blanco cobra 120 millones de euros por los derechos televisivos, una cifra importante aunque insuficiente para los fichajes galácticos que proyecta el nuevo mandatario, déficit que habrá que cubrir construyendo unas bonitas torres, con unos preciosos jardines ad hoc, en los terrenos donde hoy se levanta el Santiago Bernabéu en plena Castellana. Gallardón ya está advertido. Nueva operación especulativa a la vista.

Al margen de los sueños de grandeza de los chicos de Mediapro y su fantasmagórica Gol TV, lo cierto es que el fútbol de pago solo se puede ofrecer a través de Digital Plus, la única plataforma capaz de aportar a los dueños del negocio la seguridad de poder cobrar, es decir, sacar la pasta a los abonados. Salvo el partido semanal en abierto, que obviamente no será el mejor, se acabó ver la final de la Champions gratis total. La guerra civil que se ha venido librando entre los dos bandos de la izquierda mediática nos había malacostumbrado. A partir de septiembre, quien quiera ver fútbol del bueno tendrá que rascarse el bolsillo. Todos salen ganando, menos, naturalmente, los consumidores. Los amigos de Zapatero consolidan sus posiciones de poder y alejan el fantasma de la quiebra, mientras Prisa retorna al monopolio de concesión administrativa, la única filosofía de mercado que entiende. Digital Plus vuelve a tener valor. Ahora ya puede Cebrián pedir los 3.000 y más millones de euros que antaño reclamaba por la plataforma y que tantas risas ha provocado en la banca de negocios. ¡Oído cocina!, gritan en Telefónica.

Telefónica pagará esta ronda

Porque en este festival de nepotismo y arbitrariedad falta por aparecer cual Deus ex machina la primera multinacional española. Alguien tiene que pagar esta ronda, y ese alguien es Telefónica, la compañía dizque privada que en España está para un roto y para un descosido, desde financiar cátedras, de la mano de Covadonga O’Shea, para “impulsar la investigación en el sector de la moda y potenciar la formación de nuevos modistos”, hasta dar trabajo, es un decir, a los yernos de S.M. el Rey. El broche de oro, nunca mejor dicho, a esta gran operación política lo pondrá Telefónica comprando Digital Plus al Grupo Prisa, como reclama Cebrián, y por el precio que pide Cebrián. Con la sentencia del caso Tabacalera en los fogones judiciales, el margen de maniobra de César Alierta para resistirse a una seña de Moncloa se antoja más bien escaso.

Operación política de altos vuelos, que consolida un nuevo emporio mediático al servicio de la “España de la Ceja”. Malas noticias para la derecha, que, ayuna de apoyos mediáticos, sigue sin enterarse de qué va esta vaina. Estamos ante una formidable concentración de poder mediático -que concluirá con la fusión de ambos grupos- y el práctico monopolio de la televisión de pago. Triunfo de Cebrián y progresiva pérdida de presencia de los Polanco, que se deshacen cual azucarillo. En lo que ZP respecta, utilización torticera del Poder en beneficio de los amigos, en un ejemplo más de la imparable deriva peronista de la democracia española. Las relaciones de amor-odio existentes entre ZP y Prisa son, en efecto, un calco de las que Kirchner mantiene con el Grupo Clarín. Una operación que tendrá consecuencias de futuro, al consolidar las opciones del gran trujamán leonés. En los últimos tiempos, las discrepancias entre Prisa y el Gobierno socialista han supuesto una corriente de aire fresco muy de agradecer en un país como el nuestro, tan acollonado a la hora de discrepar de la verdad oficial. El cierre de filas en la izquierda mediática blinda el aparato de agit-prop zapaterista y augura una nueva era glaciar en el invierno español de las libertades informativas.


Hail the champions!

Mayo 29, 2009

Se me acaban los calificativos para definir a este equipo. Ni el rival más complicado ha sido rival para ellos. Es la historia de toda la temporada, una temporada que pasará a la historia.

Me entero hoy de que Puyol jugó con el tobillo torcido, Valdés con el abductor muy tocado (de ahí que Touré Yaya tuviese que hacer los saques de portería durante la segunda mitad) e incluso que Iniesta se resintió de su lesión tras la arrancada (grandiosa arrancada) del primer gol del Barça que culminó con la asistencia a Eto’o. Y ninguno de ellos dejó el partido a medias. Tal es la capacidad de superación, el hambre del Barça, que parece que hubiese que pararlos a cañonazos.

Volvieron a decidir un torneo arrasando, a primera vista no tan espectacularmente como el día del Madrid o del Athletic, pero dejando sin aire a un rival superlativo (hay es dónde reside el mayor mérito) y, esta vez si, con todo el mundo del fútbol mirándolos. Jugando en la que fue tanto tiempo capital del mundo, y que el miércoles lo volvía a ser durante dos horas.

Una metáfora perfecta de lo que fue la final se dió en el segundo gol que daba la puntilla al ManU. Messi, un jugador de poco más de 1.60, una pulga, se levantó en el aire para conectar un cabebazo inmenso. En el otro lado, van der Sar, el portero de 1.90 y tantos, el que llega a todos los balones por lejos que vayan, sólo podía mirar como él se volvía pequeño mientras Messi se convertía en el gigante. Un intercambio de papeles que ejemplariza en lo que se ha convertido el Barcelona desde septiembre, de jugar la previa y quedarse a 18 puntos del líder a arrasar con todo y a todos. Con el ascenso de un técnico, Guardiola, que hace un año entrenaba en Tercera División (al igual que Busquets) y que ha sabido devolver al Barcelona las ganas de ser grande. Y lo ha conseguido en el escenario más grande, en la capital del mundo.

Como rezaba el cartel de la final:

Hail the Champion!

Ave Barça!