Junio 29, 2009
Brasil y Estados Unidos nos han regalado una final de la Copa Confederaciones para el recuerdo.

Todo parecía ir según el cauce de la semifinal del miércoles: Estados estaba parando a varios de los mejores del mundo con una defensa férrea, sin apenas conceder ocasiones claras en 45 minutos, pero sobre todo con un contragolpe veloz, mortal y efectivo. Onyewu estaba haciendo méritos para ser el mejor de la final (aunque el premio se lo hubiese llevado Donovan) y lo poco que pasaba el muro Onyewu-DeMerit moría en las manos de un inconmensurable Tim Howard. Pero tras el descanso, todo parecido con el partido ante España se esfumó.
Y todo lo que habían construído los americanos desde el día del milagro ante Egipto se derrumbó como un castillo de naipes. Estados Unidos salió dormida del descanso, quizás onnubilada por el sueño que rozaban con las manos, y se encontraron la primera en la frente. Luís Fabiano se queda en uno contra uno contra un defensa y se marca un golazo desde fuera del área ante el que nada puede hacer Howard. En ese momento, las rodillas americanas empezaron a temblar, como quizás lo hubiesen hecho si España marca el gol que tanto rozó en la segunda parte el miércoles. Aunque durante unos minutos pareció que USA podría volver a hacer daño, las instrucciones de Dunga eran claras. El segundo gol yanqui, que llegó tras una contra en que sólo dos defensas se quedaron atrás para el corner, había cabreado al seleccionador brasileño y en la segunda parte no menos de cinco se quedaban en cada córner, a pesar de ir perdiendo. Cuestionable decisión? Sí, pero cortó de raíz cualquier problema que pudiese dar Estados Unidos, balones parados aparte. Más tarde será momento de analizar lo de Dunga.

Descabezada Estados Unidos en su ataque, Brasil se lanzó a rematar a su rival destruyendo su línea más fuerte: la defensa. Poco a poco se vinieron arriba mientras la inmaculada, durante los 135 minutos anteriores, línea trasera americana se venía poco a poco abajo. Incluso Onyewu volvió a demostrar que es terrenal y casi cede un gol a Luís Fabiano por quedarse dormido en un fuera de juego. Tal vez también afecto el cansancio, pero eran un equipo desarbolado, y la remontada brasileña era cuestión de tiempo. Al final la bolita fue entrando, a pesar de Howard (torneo espectacular del ex del ManU, ahora del Everton, y tan criticado muchas veces, ahora elegido mejor portero de esta Copa) y de los goles fantasma.
En resumen, a Estados Unidos le faltó templar los nervios en un momento decisivo. Saber competir, que nos gustaba alegar en su día cuando nos pasaba a nosotros. Pero se ha logrado algo mucho más importante: que el fútbol sea portada en la prensa norteamericana. El Los Angeles Times (imagen), el New York Times e incluso la CNN, entre otros medios de repercursión nacional e internacional están hablando de la hazaña del Obama Team, del equipo que puede marcar una época en la cultura del soccer, que puede hacer que deje de ser el deporte que “practican los niños americanos hasta que se convierten en hombres”. Este equipo está en condiciones de volver el año que viene a Sudáfrica y lanzar el primer órdago serio en un Mundial, con hombres de la calidad de Donovan, Dempsey y Onyewu y la juventud prometedora de Bradley o Altidore. Va a haber que tenerlos en cuenta.
Y Brasil… sigue siendo Brasil, la Brasil de Dunga. La misma que tanto se ha discutido en los últimos meses, y me temo que seguiremos criticando a su entrenador aunque, con partidos como hoy, calle bocas.
Pero, sin ir más lejos, en semifinales vimos la cara más gris de este equipo, la que hemos visto en muchos partidos de la clasificación para el Mundial, y que les pudo haber costado un disgusto si no fuese por la calidad individual de sus jugadores. Sin embargo, y como dije antes, nada se le puede reprochar a Dunga en el partido de hoy. Brasil sufre de una bipolaridad alarmante y fascinante al mismo tiempo: es una contradicción ver a jugadores nacidos para jugar bonito echando el cerrojo, o a Alves en el lateral izquierdo por no renunciar al potencial defensivo de Maicon; no obstante, cuando juegan cómodos son un equipo imparable a la contra con una sintonía impresionante (aunque los jugadores no luzcan especialmente en esa táctica). Es, pues, esta Brasil un equipo ciclotímico que dependerá de llegar en un momento alto a los partidos decisivos de Mundial si quiere luchar por ser hexacampeona.
Final de la Copa Confederaciones
Estados Unidos 2 – 3 Brasil
1-0 Dempsey (10′), 2-0 Donovan (27′), 2-1 Luís Fabiano (46′), 2-2 Luís Fabiano (74′), 2-3 Lúcio (84′)
Deja un Comentario » |
Copa Confederaciones 2009, Fútbol | Etiquetado: Brasil, Clint Dempsey, CNN, Copa, Copa Confederaciones 2009, Daniel Alves, Dunga, Egipto, España, Estados Unidos, Everton, Final de la Copa Confederaciones, Gol fantasma, Jay DeMerit, Jozy Altidore, Kaká, Landon Donovan, Lúcio, Los Angeles Times, Luís Fabiano, Maicon, Manchester United, Michael Bradley, Mundial 2010, New York Times, Obama Team, Oguchi Onyewu, Soccer, Tim Howard |
Permalink
Escrito por Cabeson do Carallo
Junio 25, 2009
Si de algo nos van a servir estas semifinales de la Copa Confederaciones es para recordar que, cuando hay competición seria de por medio, nada puede estar escrito de antemano. Y empezamos por el caso más claro de esta afirmación.
- España – Estados Unidos: Para poder ganar, hay que estar.
Lejos de mi intención minusvalorar el partidazo de Estados Unidos ayer, pero España no estaba en el campo. En general, lo que ha girado alrededor de España durante este torneo no ha sido nada de lo ocurrido en Sudáfrica, sino lo que se cocía o dejaba de cocer en los despachos de la Castellana o de Mestalla o del Camp Nou. No es momento ni soy quién de culpar a alguien, pero se le ha dado muy poca importancia por parte de la aficción a un torneo que, no olvidemos, es oficial. Esto se veía venir antes de empezar la Confed, como también se veía venir que todo lo que no fuese llegar a la final iba a mosquear al personal, aunque los diez días anteriores sólo tuviesen ojos para los rumores de fichajes. Tipical Spanish: dar poco y exigir mucho. Y, cómo no, hay que buscar un culpable. Parece que a la gente le ha entrado sentimiento de culpa por seguir más los fichajes que a la selección, pero lo achacan a los demás: el aficcionado de a pie culpa a la prensa por no hablar más de fútbol y la prensa se defiende diciendo que sólo dan al lector lo que quiere oír. Los dos tienen razón en sus protestas, pero los dos están equivocados desde un principio. Es una pescadilla que se muerde la cola: la gente compra el morbo, los periódicos aumentan el morbo y lo estiran todo lo que pueden, se genera odio/rabia en el sector contrario, la prensa se llena la boca cuando la chispa se prende con el morbo (ya digerido como odio/rabia) que han soltado. No creo que haga falta denunciar los medios que utilizan los ídem porque de sobra estamos acostumbrados (mal que nos pese) de un tiempo a esta parte. Pero limitémonos al fútbol.
España, como digo, no estuvo realmente en la Copa Confederaciones hasta el descanso de ayer. De hecho, los primeros 15 minutos de la segunda parte han sido lo mejor que ha hecho la Roja en este torneo de largo, y podrían haber sido mucho mejores para España de haber tenido un extremo en la banda derecha, que era el único punto débil de un conjunto norteamericano realmente extraordinario en el planteamiento del partido. De haber entrado alguna de las múltiples ocasiones que se sucedieron en ese periodo de tiempo, todo habría sido muy distinto. Pero aparecieron los que sí estaban en el campo, incluso pareciese que estuviesen por todo el campo: los centrales de la zaga estadounidense: Onyewu y Demerit. Vaya partidazo que se marcaron los dos! Sin bajar la guardia del minuto 1 al 90, abortaron cualquier intento de España de hacer desaparecer la ventaja en el marcador. Con ayuda de los medios, tejieron una maraña imposible de ser penetrada jugando por el suelo y blindada por alto debido a su enorme estatura (de ahí que la mayoría de los innumerables córners de España fuesen sacados en corto). Sólo Llorente podía poder hacerles algún daño por arriba, que fue la opción que los carrileros patrios usaron constantemente, pero del Bosque estuvo lento y falló en los cambios. El caso es que la férrea cobertura era la base para lanzar su arma más mortífera: el contragolpe.
Sensacionales Donovan y Bradley (presente y futuro) en la conexión defensa-ataque para llevar el balón en condiciones a Dempsey y Jozy Altidore, a la postre autores de los goles ante la pasiva mirada de la defensa española, que hizo un papel horrible, en sintonía con el resto del equipo. El broche de oro lo puso Ramos, casi regalando el segundo gol a Dempsey, rompiendo la primera regla que enseñan a un defensa nada más entrar a un equipo de infantiles: en el área no se juega. Pero antes, también Capdevila se había visto desbordado, y Puyol y Piqué. Un desastre.
Pero no todo lo que se saca es malo. La lección queda aprendida y el toque de atención debería hacer recapacitar al bloque y a quien guía los pensamientos de la masa. Aunque en el Mundial será otra cosa, todos los focos se centrarán en la selección… si Florentino, Abramovich y cía les dejan. Por otro lado, parece que Estados Unidos, si mantiene su nivel, pueden ser candidatos serios a arrebatar el título a Brasil. Por ahora, parece que esta Copa Confederaciones puede marcar un punto de inflexión en el soccer profesional americano (no tanto en el número de aficcionados en suelo estadounidense), y sobre todo si el Obama Team vuelve a dar la sorpresa el domingo.
España 0 – 2 Estados Unidos
0-1 Altidore (26′), 0-2 Dempsey (74′)
- Brasil – Sudáfrica: Canaraccio.

Brasil ha dado hoy una nueva muestra de lo que lleva enseñando por Sudamérica desde que llegó Dunga al banquillo de la verdeamarela: contundencia ante equipos atrevidos e inseguridad ante equipos que se muestren medianamente organizados en defensa. Este último es el caso que se dió esta noche ante Sudáfrica, y que ya se dió en su día ante Bolivia y otros rivales en teoría inferiores y que llegaron a poner en peligro la cabeza del seleccionador. Sudáfrica salió bien formada desde el principio, con ganas de venirse arriba por momentos pero con demasiado miedo a dejar esa oportunidad de que Brasil matase a la contra. Brasil nunca dió sensación de peligro durante un período continuado de tiempo, sin embargo parecía cuestión de tiempo que acabase cayendo el gol. Es una historia que ya nos sabemos: la que históricamente ha acompañado a Italia. Riesgo cero, efectividad máxima.
El lanzamiento de falta de Dani Alves (cómo la pega el tío) fue la única ocasión realmente clara de la canarinha, pero no hizo falta más. Se hubiesen conformado con la prórroga y los penaltis sin problemas. Es una versión del catenaccio a la brasileña.
Deja un Comentario » |
Copa Confederaciones 2009, Fútbol | Etiquetado: Abramovich, Brasil, Carles Puyol, Catennacio, Clint Dempsey, Copa Confederaciones 2009, Daniel Alves, Dunga, España, Estados Unidos, Fernando Llorente, Florentino Pérez, Gerard Piqué, Italia, Jay DeMerit, Joan Capdevila, Jozy Altidore, Landon Donovan, Medios, Michael Bradley, Mundial 2010, Obama Team, Oguchi Onyewu, Sergio Ramos, Vicente del Bosque |
Permalink
Escrito por Cabeson do Carallo
Junio 18, 2009

Que grande es el fútbol cuando nos deja pequeñas grandes gestas como éstas.
- Grupo B: Y por qué no Egipto? (y 2)
Hoy el grupo B se ha ganado el encabezar el post, y en especial una selección de la que había visto poco pero había oído mucho… y no está defraudando en absoluto. Egipto entra de lleno en la lucha por estar en semifinales, y quién sabe si algo más. Esta noche se han cargado a Italia con un fútbol de toque brillante por momentos (bailaron con rondos a los azurri), pero sobre todo con un partido descomunal de El-Hadary, que ha parado todas las ocasiones claras de Italia que le han llegado, sobre todo en la segunda parte. Cabe preguntarse qué podría estar haciendo Egipto en este torneo de no ser por las lesiones. Hoy, sin ir más lejos, los tres cambios han sido por lesión (recuerda en cierta medida a lo que le pasó a Turquía en la pasada Eurocopa, dónde se barajó la opción de poner al portero suplente de delantero en las semifinales), a las que hay que unir las de dos jugadores importantes, Moteab y Zaki, que se lesionaron antes del torneo. Preocupa especialmente la lesión de Zidan, el mejor atacante de los faraones, que jugó más de veinte minutos forzosamente tras romperse en una carrera.
El caso es que puede no cumplirse el guión prestablecido y eso hace muy atractiva la jornada del domingo. Brasil, que hoy dejó practicamente sellado su pase, tiene en su mano dejar atrás un rival en el camino al campeonato si ganan a los italianos. Egipto tendrá que cumplir ante Estados Unidos y esperar a que la canarinha haga el resto, lo cuál también es bastante probable. Ésto deja a Egipto con una alta probabilidad de estar la próxima semana en la fase final, presumiblemente ante España. Podría ser un duelo espectacular, entre los dos equipos que más apuestan por el toque en esta competición, aunque la débil defensa de los africanos sería un hándicap muy grande. Pero eso ya son elucubraciones, habrá tiempo para hablar de ésto cuando acaben los grupos y se definan las semis.
- Grupo A: La batalla del goal average.
Ganador parcial de la batalla: Iraq. A pesar de perder ante España, el 1-0 ha debido saber a gloria a los mesopotámicos. Y más aún cuando Sudáfrica no ha sido capaz de meterle a Nueva Zelanda más que dos goles. Iraq está ahora en -1 y Sudáfrica en +2, pero las tornas deberían cambiar tras la última jornada. Eso sí, un punto le vale a los anfitriones y, ante el previsible equipo suplente que sacará España (será interesante ver lo que puede aportar Pablo Hernández a esta selección), no se descarta una sorpresa. Pero es muy remota.
Podría darse una casualidad extraña, pero que en este caso no es nada descabellada. Si Iraq gana 2-0 a Nueva Zelanda y Sudáfrica pierde 1-0 ante España, los dos candidatos al segundo puesto estarían empatados a absolutamente todo. En este caso, la FIFA estipula que se decidirá quién ocuparía el segundo puesto sería decidido por sorteo. Me apuesto lo que quieran a que saldría Sudáfrica.
Se nota que en este grupo hay poco fútbol del que hablar…
Grupo A
España 1 – 0 Iraq
Villa (55′)
Sudáfrica 2 – 0 Nueva Zelanda
Parker (21′), Parker (52′)
Grupo B
Estados Unidos 0 – 3 Brasil
Felipe Melo (7′), Robinho (19′), Maicon (62′)
Egipto 1 – 0 Italia
Homos (39′)
Deja un Comentario » |
Copa Confederaciones 2009, Fútbol | Etiquetado: Amr Zaki, Brasil, Copa Confederaciones 2009, David Villa, Egipto, Emad Moteab, España, Essam El-Hadary, Estados Unidos, Eurocopa 2008, Felipe Melo, FIFA, Iraq, Italia, Maicon, Mohammed Zidan, Nueva Zelanda, Pablo Hernández, Robinho, Sudáfrica, Turquía |
Permalink
Escrito por Cabeson do Carallo
Junio 16, 2009

El espectáculo ya está servido. Tras una primera jornada más bien aburrida, el grupo B de esta Copa Confederaciones se ha confrmado como el que nos va a brindar, cuanto menos, competitividad. Pero vayamos por partes:
Pues eso, que España se va a pasear en este grupo. Veinte minutos les sobraron a los de del Bosque para despachar a una flojísima Nueva Zelanda, que confirmó que lo de Italia era un espejismo. España encontró el coladero en la banda izquierda y, entre Riera y Capdevila se encargaron de explotarla. 4-0 en el minuto 20, y a partir de ahí sólo dejar que pasase el tiempo, no era cuestión de hacer sangre ante un rival que no tiene nivel para competir a nivel mundial. El asiático que consiga enfrentarse a ellos en la repesca lo tendrá hecho. Se prevee tres cuartos de lo mismo para los próximos encuentros de España y Nueva Zelanda pero con una diferencia, van a ser jueces a la hora de decidir quién pasa a semifinales.
Y es que el otro partido del grupo era el que previsiblemente depararía quién iba a ser el segundo de grupo, pero se lo tendrán que jugar al goal average. Sudáfrica e Iraq empataron a nada en el partido inaugural del torneo, si bien Sudáfrica puso un poco más de empeño en la segunda mitad y el portero iraquí, Mohammed Kasid, acabó siendo el mejor del partido (aunque la FIFA le diese el MVP del partido a Modise). Ante esta situación, el que aguante mejor a la campeona de Europa y golee más a los oceánicos será el que acompañe a España a la fase final. No sé por qué me da que serán los anfitriones los que lo hagan.
- Grupo B: Y por qué no Egipto?
Lo veníamos diciendo en la previa y Egipto no se llevó el partido ante Brasil por una sóla cuestión: el bajo nivel de su defensa en el juego aéreo. Ayer vimos la versión de la Copa África, la que deslumbra con un poderío atacante excepcional, con mención especial a Aboutrika y Zidan, que le clavó dos golazos a Julio César (en la foto, el primero, que hacia el empate a uno). Es una pena que los retengan tanto tiempo en la liga egipcia (money, money…) y no nos permitan disfrutarlos más en Europa, donde además pueden dar el salto de calidad que hagan a Egipto un equipazo que pueda luchar de tú a tú con cualquier selección, como ayer hizo con Brasil. Una Brasil que no es ni la sombra de lo que ha sido. Partido muy malo de la verdeamarela, que sólo fueron capaces de hacer daño a balón parado (muy bueno el gol de Luís Fabiano) y en destellos de calidad como el del primer gol, obra de Kaká. Al final fue un penalti inoportuno en el último minuto el que desequilibró la balanza.
No fue mucho mejor la imagen que dejó Italia en el partido que cerraba la jornada. Por lo menos, sí pudimos sacar cosas en claro de los vigentes campeones del mundo: hay relevo generacional, y lo encabezará un italiano de Nueva York, el genial Giuseppe Rossi. Él sólo se bastó para volver a meter a Italia en el segundo tiempo, cuando no encontraban manera de meterle mano a una correosa Estados Unidos que se había adelantado con uno menos en la primera mitad. El del Villarreal se sacó un zapatazo de larga distancia con su zurda prodigiosa ante el que no podía hacer nada Tim Howard, quien más tarde cantó, como ya nos tiene acostumbrados, en el segundo de De Rossi. Deja algo de esperanza de este equipo la factura del tercer gol: jugadón de Pirlo por la banda, que deja tirado a su marcador, llega al área, centra en corto, y llega Rossi para pincharla y romperla adentro: una obra de arte. Pero no lo tendrá fácil con Egipto.
Grupo A
Sudáfrica 0 – 0 Iraq
Nueva Zelanda 0 – 5 España
1ª parte 0-1 Torres (6′), 0-2 Torres (14′), 0-3 Torres (17′), 0-4 Cesc (23′)
2ª parte 0-5 Villa (47′)
Grupo B
Brasil 4 – 3 Egipto
1ªparte 1-0 Kaká (5′), 1-1 Zidan (9′), 2-1 Luís Fabiano (12′), 3-1 Juan (37′)
2ª parte 3-2 Shawky (54′), 3-3 Zidan (55′), 4-3 Kaká (90′, pen.)
Estados Unidos 1 – 3 Italia
1ª parte Donovan (41′, pen.)
2ª parte Rossi (58′), De Rossi (72′), Rossi (90+4′)
Deja un Comentario » |
Copa Confederaciones 2009, Fútbol | Etiquetado: Albert Riera, Brasil, Copa Africana de Naciones 2008, Copa Confederaciones 2009, Daniele de Rossi, David Villa, Egipto, España, Estados Unidos, FIFA, Giuseppe Rossi, Iraq, Italia, Joan Capdevila, Juan, Kaká, Landon Donovan, Luís Fabiano, Mohamed Aboutrika, Mohamed Shawky, Mohamed Zidan, Mohammed Kasid, MVP, Nueva Zelanda, Sudáfrica, Teko Modise, Tim Howard, Vicente del Bosque, Villarreal |
Permalink
Escrito por Cabeson do Carallo
Junio 13, 2009
Desde mañana hasta el día 28 se disputa en Sudáfrica la Copa Confederaciones, una especie de mini-mundial organizado desde los 90 por la FIFA y que para muchos, hasta este año, les sonaba a chino. 8 equipos lucharán por recoger el testigo de Brasil, que ganó su segunda Confederaciones en 2005.

Vamos a analizar uno por uno a los 8 equipos participantes:
Grupo A:
- Sudáfrica (organizador): Ensayo general para un país volcado en el Mundial del próximo año que, como le ocurrió a China el año pasado con las Olimpiadas, usarán como escaparate para promocionar el producto nacional, que por otra parte parece haber alcanzado un nivel importante. Van a tener difícil prolongar la fiesta en los estadios el año próximo, así que posiblemente aprovechen este torneo para intentar algo mayor. En cualquier caso, nunca más allá de semifinales. No es la mejor Sudáfrica de la historia, ni mucho menos. De hecho, el nivel del equipo es bastante bajo, y se ha quedado fuera su mejor jugador de los últimos años, Benny McCarthy. De este modo, la responsabilidad del equipo parece recaer en Pienaar, medio del Everton. Deberían luchar la segunda posición del grupo con Iraq.
- España (campeón de la Eurocopa 2008): Huelga relatar las habilidades de España, pues todos las conocemos perfectamente. Primer torneo tras la mágica Eurocopa de Austria y Suíza y parte con todas las papeletas para campeonar. Aquí es donde estará la principal incógnita de esta selección: ya no vale hacer un papel digno, hay que ganar, y no va a ser fácil. Tendremos que ver como afecta esta presión añadida a los de del Bosque. Da la impresión de que si se gana no se valorará lo suficiente, pero que si no se gana empezarán a aflorar las dudas, sobre todo entre la prensa, que va a estar a la que salte y al final es la que dirige los pensamientos de la mayoría de los aficionados. No debería tener ningún problema para pasar primero de semifinales y con holgura a semis, y ahí jugarse las habichuelas de verdad, presumiblemente ante Brasil e Italia, el orden es indiferente.
- Iraq (campeón de la Copa Asiática 2007): He aquí el equipo que pretende volver a hacer algo muy grande. La base del equipo es la misma que consiguió llegar a las semifinales en los Juegos de Atenas en 2004 y ganó la Copa de Asia en 2007, pero esta vez bajo la batuta de un trotamundos de selecciones, capaz de grandes gestas en el pasado, Bora Milutinovic. Esto, que podría parecer una gran ventaja, podría ser lo contrario, puesto que el de mañana será el primer partido oficial en el cargo. Iraq viene de una gran decepción, al quedarse eliminado de la clasificación para el Mundial a primeras de cambio, lo cuál podría ser también una motivación para este torneo. Habrá que tener un ojo puesto en su mejor jugador, Nashat Akram, recién fichado por el Twente holandés (entrenado por el ex-seleccionador inglés Steve McLaren), que jugará Champions la próxima temporada. Lucharán por la segunda plaza ante Sudáfrica, y ésta se decidirá en el partido inaugural.
- Nueva Zelanda (campeón de la Copa de las Naciones de la OFC 2008): Fija en este torneo desde el cambio de Australia a la federación asiática, los neozelandeses tienen pinta de ser el sparring del torneo. Su única baza es el juego aéreo a balón parado (que se lo pregunten a Italia), pero no parece ser suficiente para ser competitivo en un torneo oficial. Vienen con la moral alta tras poner en aprietos a los suplentes de Italia esta misma semana, pero debería volver a bajar tras el partido de mañana ante España.
En definitiva, España no debería tener problemas para conseguir la primera plaza. La emoción la pondrán Sudáfrica e Iraq, que lucharán por acompañar a la roja en semifinales. Si tuviese que apostar, lo haría por los persas.
Grupo B:
- Italia (campeón del Mundial 2006): Lippi se lleva a Sudáfrica muchas caras nuevas para los aficionados, pero que ya han venido teniendo sus oportunidades en los últimos meses, lo cuál no les hace perder, ni mucho menos, un sólo ápice de su poderío en cualquier competición. La base titular es la misma de los últimos años, salvo algunas introducciones en defensa. Son candidatos firmes al título.
- Brasil (campeón de la Copa América 2007): Curioso caso el de la pentacampeona mundial, históricamente la selección más brillante que existe por su ataque, pero que en la actualidad, como más cómoda está es jugando al contraataque. Ese es el estilo de Dunga, y no se puede cambiar. Difícilmente vamos a ver buen fútbol por parte de Brasil, más que los destellos de calidad de sus estrellas. Sin embargo, rinden mejor cuanto más importante es el rival y cuanta más posesión concede, lo cuál es un muy mal síntoma para las aspiraciones de España.
- Egipto (campeón de la Copa Africana de Naciones 2008): No menos curiosa es la situación de Egipto, gran dominadora del continente cuando llega la CAN, pero incapaz de conseguir nada en ninguna otra competición. Llegan a esta Confed Cup tras perder inesperadamente ante Algeria por 3-1 y poner un pie fuera del Mundial y tras perder por lesión a Moteab y Zaki, dos de sus estandartes en ataque, su línea más fuerte. Tampoco cuentan con Mido, su mejor jugador, por diferencias con su seleccionador. Los faraones son siempre un equipo atractivo, que plantean fútbol de ataque y bonito de ver. A pesar de las bajas, podrían dar la sorpresa si aprovechan sus oportunidades. Habrá que estar atentos a Zidan (Borussia Dortmund) y Aboutrika, los mejores jugadores que presentarán a la cita.
- Estados Unidos (campeón de la CONCACAF Golden Cup 2007): Otra gran incógnita lo que nos pueda deparar este equipo. Habituales en los octavos en los Mundiales, EEUU mezcla en esta ocasión jugadores jóvenes de gran proyección (destacan Altidore y Adú, aunque no haya llegado al nivel que se le suponía de joven) con clásicos como Howard, Bocanegra o el gran Landon Donovan. Casi todos los seleccionados juegan en Europa, con lo que habrá un buen nivel general, pero no se antoja fácil verlos pasar la primera fase. Parece que además la afición norteamericana anda mosqueada con el seleccionador Bradley, y que el espíritu alrededor del club no es demasiado bueno.
Se me hace bastante difícil pronosticar un primero y un segundo, aunque si todo sigue los cauces normales Italia y Brasil deberían copar las dos primeras posiciones. Será un partido digno ver el que las enfrente en la última jornada, el próximo domingo, aunque presagie aburrimiento. La única que podría meter la mano en la fiesta sería Egipto, creo que EEUU está casi descartada.
Deja un Comentario » |
Copa Confederaciones 2009, Fútbol | Etiquetado: Algeria, Amr Zaki, Benny McCarthy, Bob Bradley, Bora Milutinovic, Borussia Dortmund, Brasil, Carlos Bocanegra, Champions League, CONCACAF Golden Cup, Copa Africana de Naciones 2008, Copa Asiática, Copa Confederaciones 2009, Dunga, Egipto, Emad Moteab, España, Estados Unidos, Eurocopa 2008, Everton, FIFA, Freddy Adu, Iraq, Italia, JJOO Pekín 2008, Jozy Altidore, Landon Donovan, Marcello Lippi, Mido, Mohamed Aboutrika, Mohamed Zidan, Nashat Akram, Nueva Zelanda, Steve McLaren, Steven Pienaar, Sudáfrica, Tim Howard, Twente, Vicente del Bosque |
Permalink
Escrito por Cabeson do Carallo