El extraterrestre calienta motores de cara a Berlín

Junio 29, 2009

Se me hace difícil recordar una hazaña deportiva mayor que la conseguida por Usain Bolt en los pasados Juegos Olímpicos de Pekín, con su culmen (aunque cronológicamente fuese la primera) en la mejor carrera de 100 metros de la historia. Esa exhibición insultante se quedará grabada en mi cabeza para siempre. Pero parece que eso sólo es el principio.

Bolt ha parado en el día de ayer el crono en una marca de 9.86, mejor marca mundial del año y un tiempo estratosférico para las alturas de temporada a la que nos encontramos. Y todo eso, como en Pekín, parándose a 20 metros de la meta (como se puede ver en la foto). Lo ha hecho apenas una semana después de que Tyson Gay 9.75 en los campeonatos americanos (aunque el viento a favor no permitió que el récord fuese validado). Y a poco más de un mes del comienzo de los Campeonatos del Mundo en Berlín, dónde estos dos gigantes ya se han retado. Bolt ya ha advertido a Gay de que ni lo intente, y es muy malo picar al extraterrestre, que amenaza con bajar el 9.69 que dejó para la historia en China. Eso sí, si puede bajarlo centésima a centésima, lo va a hacer así. Sería una pena que el dinero se interpusiese en alcanzar un récord que introduzca a las pruebas de velocidad en el siglo XXI.

Hay quien dice que Bolt puede correr por debajo de 9.50 . Yo creo que puede correr por debajo de lo que él quiera.


Final de la Copa Confederaciones: Estados Unidos – Brasil

Junio 29, 2009

Brasil y Estados Unidos nos han regalado una final de la Copa Confederaciones para el recuerdo.

Todo parecía ir según el cauce de la semifinal del miércoles: Estados estaba parando a varios de los mejores del mundo con una defensa férrea, sin apenas conceder ocasiones claras en 45 minutos, pero sobre todo con un contragolpe veloz, mortal y efectivo. Onyewu estaba haciendo méritos para ser el mejor de la final (aunque el premio se lo hubiese llevado Donovan) y lo poco que pasaba el muro Onyewu-DeMerit moría en las manos de un inconmensurable Tim Howard. Pero tras el descanso, todo parecido con el partido ante España se esfumó.

Y todo lo que habían construído los americanos desde el día del milagro ante Egipto se derrumbó como un castillo de naipes. Estados Unidos salió dormida del descanso, quizás onnubilada por el sueño que rozaban con las manos, y se encontraron la primera en la frente. Luís Fabiano se queda en uno contra uno contra un defensa y se marca un golazo desde fuera del área ante el que nada puede hacer Howard. En ese momento, las rodillas americanas empezaron a temblar, como quizás lo hubiesen hecho si España marca el gol que tanto rozó en la segunda parte el miércoles. Aunque durante unos minutos pareció que USA podría volver a hacer daño, las instrucciones de Dunga eran claras. El segundo gol yanqui, que llegó tras una contra en que sólo dos defensas se quedaron atrás para el corner, había cabreado al seleccionador brasileño y en la segunda parte no menos de cinco se quedaban en cada córner, a pesar de ir perdiendo. Cuestionable decisión? Sí, pero cortó de raíz cualquier problema que pudiese dar Estados Unidos, balones parados aparte. Más tarde será momento de analizar lo de Dunga.

Descabezada Estados Unidos en su ataque, Brasil se lanzó a rematar a su rival destruyendo su línea más fuerte: la defensa. Poco a poco se vinieron arriba mientras la inmaculada, durante los 135 minutos anteriores, línea trasera americana se venía poco a poco abajo. Incluso Onyewu volvió a demostrar que es terrenal y casi cede un gol a Luís Fabiano por quedarse dormido en un fuera de juego. Tal vez también afecto el cansancio, pero eran un equipo desarbolado, y la remontada brasileña era cuestión de tiempo. Al final la bolita fue entrando, a pesar de Howard (torneo espectacular del ex del ManU, ahora del Everton, y tan criticado muchas veces, ahora elegido mejor portero de esta Copa) y de los goles fantasma.

Portada digital del Los Angeles TimesEn resumen, a Estados Unidos le faltó templar los nervios en un momento decisivo. Saber competir, que nos gustaba alegar en su día cuando nos pasaba a nosotros. Pero se ha logrado algo mucho más importante: que el fútbol sea portada en la prensa norteamericana. El Los Angeles Times (imagen), el New York Times e incluso la CNN, entre otros medios de repercursión nacional e internacional están hablando de la hazaña del Obama Team, del equipo que puede marcar una época en la cultura del soccer, que puede hacer que deje de ser el deporte que “practican los niños americanos hasta que se convierten en hombres”. Este equipo está en condiciones de volver el año que viene a Sudáfrica y lanzar el primer órdago serio en un Mundial, con hombres de la calidad de Donovan, Dempsey y Onyewu y la juventud prometedora de Bradley o Altidore. Va a haber que tenerlos en cuenta.

Y Brasil… sigue siendo Brasil, la Brasil de Dunga. La misma que tanto se ha discutido en los últimos meses, y me temo que seguiremos criticando a su entrenador aunque, con partidos como hoy, calle bocas. Pero, sin ir más lejos, en semifinales vimos la cara más gris de este equipo, la que hemos visto en muchos partidos de la clasificación para el Mundial, y que les pudo haber costado un disgusto si no fuese por la calidad individual de sus jugadores. Sin embargo, y como dije antes, nada se le puede reprochar a Dunga en el partido de hoy. Brasil sufre de una bipolaridad alarmante y fascinante al mismo tiempo: es una contradicción ver a jugadores nacidos para jugar bonito echando el cerrojo, o a Alves en el lateral izquierdo por no renunciar al potencial defensivo de Maicon; no obstante, cuando juegan cómodos son un equipo imparable a la contra con una sintonía impresionante (aunque los jugadores no luzcan especialmente en esa táctica). Es, pues, esta Brasil un equipo ciclotímico que dependerá de llegar en un momento alto a los partidos decisivos de Mundial si quiere luchar por ser hexacampeona.

Final de la Copa Confederaciones

Estados Unidos 2 – 3 Brasil

1-0 Dempsey (10′), 2-0 Donovan (27′), 2-1 Luís Fabiano (46′), 2-2 Luís Fabiano (74′), 2-3 Lúcio (84′)


Noche de Draft y traspasos

Junio 26, 2009

Ricky Rubio ha sido drafteado en el puesto número 5 del draft, posición que correspondía a los Minnesota Timberwolves. Sin embargo, parece que el equipo no confía demasiado en poder contar con Ricky la próxima temporada, ya que se han hecho con otro base, en su siguiente elección, por lo que todo hace indicar que el catalán jugará en Europa la próxima temporada o bien será transpasado a otro equipo de la NBA.

Por su parte, Sergio Rodríguez ha sido traspasado de Portland Trail Blazers a Sacramento Kings, uno de los peores equipos de la liga, pero dónde Sergio tendrá más oportunidades. Si no hace un buen papel aquí, quizás éste sea su última parada en la NBA. Se llegó a especular con que formase equipo con Ricky, ya que Sacramento elegía en el número 4, pero esa posición fue para Tyreke Evans.

Se está especulado con un posible traspaso también de Marc Gasol, tras la llegada en el número 2 del pívot Hashemm Thabeet. Cualquier cosa debería ser mejor que Memphis, pero todo a su tiempo.


DEP Michael Jackson

Junio 26, 2009

Tenía pensado empezar esta sección del blog desde hace un tiempo, pero jamás me hubiese gustado estrenarla por una noticia como ésta. Se va una parte de la historia de la música, uno de los mejores aunque, como he leído por ahí, el artista siempre supere a la persona. Yo, me quedaré con su música y, sin ir más lejos, con este tema que aún esta mañana resonaba en mi cabeza.

DEP


Copa Confederaciones. Semifinales.

Junio 25, 2009

Si de algo nos van a servir estas semifinales de la Copa Confederaciones es para recordar que, cuando hay competición seria de por medio, nada puede estar escrito de antemano. Y empezamos por el caso más claro de esta afirmación.

  • España – Estados Unidos: Para poder ganar, hay que estar.

Lejos de mi intención minusvalorar el partidazo de Estados Unidos ayer, pero España no estaba en el campo. En general, lo que ha girado alrededor de España durante este torneo no ha sido nada de lo ocurrido en Sudáfrica, sino lo que se cocía o dejaba de cocer en los despachos de la Castellana o de Mestalla o del Camp Nou. No es momento ni soy quién de culpar a alguien, pero se le ha dado muy poca importancia por parte de la aficción a un torneo que, no olvidemos, es oficial. Esto se veía venir antes de empezar la Confed, como también se veía venir que todo lo que no fuese llegar a la final iba a mosquear al personal, aunque los diez días anteriores sólo tuviesen ojos para los rumores de fichajes. Tipical Spanish: dar poco y exigir mucho. Y, cómo no, hay que buscar un culpable. Parece que a la gente le ha entrado sentimiento de culpa por seguir más los fichajes que a la selección, pero lo achacan a los demás: el aficcionado de a pie culpa a la prensa por no hablar más de fútbol y la prensa se defiende diciendo que sólo dan al lector lo que quiere oír. Los dos tienen razón en sus protestas, pero los dos están equivocados desde un principio. Es una pescadilla que se muerde la cola: la gente compra el morbo, los periódicos aumentan el morbo y lo estiran todo lo que pueden, se genera odio/rabia en el sector contrario, la prensa se llena la boca cuando la chispa se prende con el morbo (ya digerido como odio/rabia) que han soltado. No creo que haga falta denunciar los medios que utilizan los ídem porque de sobra estamos acostumbrados (mal que nos pese) de un tiempo a esta parte. Pero limitémonos al fútbol.

España, como digo, no estuvo realmente en la Copa Confederaciones hasta el descanso de ayer. De hecho, los primeros 15 minutos de la segunda parte han sido lo mejor que ha hecho la Roja en este torneo de largo, y podrían haber sido mucho mejores para España de haber tenido un extremo en la banda derecha, que era el único punto débil de un conjunto norteamericano realmente extraordinario en el planteamiento del partido. De haber entrado alguna de las múltiples ocasiones que se sucedieron en ese periodo de tiempo, todo habría sido muy distinto. Pero aparecieron los que sí estaban en el campo, incluso pareciese que estuviesen por todo el campo: los centrales de la zaga estadounidense: Onyewu y Demerit. Vaya partidazo que se marcaron los dos! Sin bajar la guardia del minuto 1 al 90, abortaron cualquier intento de España de hacer desaparecer la ventaja en el marcador. Con ayuda de los medios, tejieron una maraña imposible de ser penetrada jugando por el suelo y blindada por alto debido a su enorme estatura (de ahí que la mayoría de los innumerables córners de España fuesen sacados en corto). Sólo Llorente podía poder hacerles algún daño por arriba, que fue la opción que los carrileros patrios usaron constantemente, pero del Bosque estuvo lento y falló en los cambios. El caso es que la férrea cobertura era la base para lanzar su arma más mortífera: el contragolpe.

Sensacionales Donovan y Bradley (presente y futuro) en la conexión defensa-ataque para llevar el balón en condiciones a Dempsey y Jozy Altidore, a la postre autores de los goles ante la pasiva mirada de la defensa española, que hizo un papel horrible, en sintonía con el resto del equipo. El broche de oro lo puso Ramos, casi regalando el segundo gol a Dempsey, rompiendo la primera regla que enseñan a un defensa nada más entrar a un equipo de infantiles: en el área no se juega. Pero antes, también Capdevila se había visto desbordado, y Puyol y Piqué. Un desastre.

Pero no todo lo que se saca es malo. La lección queda aprendida y el toque de atención debería hacer recapacitar al bloque y a quien guía los pensamientos de la masa. Aunque en el Mundial será otra cosa, todos los focos se centrarán en la selección… si Florentino, Abramovich y cía les dejan. Por otro lado, parece que Estados Unidos, si mantiene su nivel, pueden ser candidatos serios a arrebatar el título a Brasil. Por ahora, parece que esta Copa Confederaciones puede marcar un punto de inflexión en el soccer profesional americano (no tanto en el número de aficcionados en suelo estadounidense), y sobre todo si el Obama Team vuelve a dar la sorpresa el domingo.

España 0 – 2 Estados Unidos

0-1 Altidore (26′), 0-2 Dempsey (74′)

  • Brasil – Sudáfrica: Canaraccio.

Brasil ha dado hoy una nueva muestra de lo que lleva enseñando por Sudamérica desde que llegó Dunga al banquillo de la verdeamarela: contundencia ante equipos atrevidos e inseguridad ante equipos que se muestren medianamente organizados en defensa. Este último es el caso que se dió esta noche ante Sudáfrica, y que ya se dió en su día ante Bolivia y otros rivales en teoría inferiores y que llegaron a poner en peligro la cabeza del seleccionador. Sudáfrica salió bien formada desde el principio, con ganas de venirse arriba por momentos pero con demasiado miedo a dejar esa oportunidad de que Brasil matase a la contra. Brasil nunca dió sensación de peligro durante un período continuado de tiempo, sin embargo parecía cuestión de tiempo que acabase cayendo el gol. Es una historia que ya nos sabemos: la que históricamente ha acompañado a Italia. Riesgo cero, efectividad máxima.

El lanzamiento de falta de Dani Alves (cómo la pega el tío) fue la única ocasión realmente clara de la canarinha, pero no hizo falta más. Se hubiesen conformado con la prórroga y los penaltis sin problemas. Es una versión del catenaccio a la brasileña.


Se cumplen las amenazas

Junio 19, 2009

Debo confesar que no los creía capaces, pero lo han hecho. La FOTA, que actualmente engloba a todos los equipos de la Fórmula 1, a excepción de Force India y Williams, ha anunciado que no “alteran sus condiciones para entrar en el mundial de la FIA 2010″ y que, por tanto, empezarán un campeonato propio, totalmente independiente del actual.

Lo primero que me viene a la cabeza es que no pueden coexistir. No hay mercado suficiente para dos Fórmulas 1 . La nueva tendrá los mejores equipos y pilotos, pero la actual ya tiene comprometidos por años a muchos de los más potentes patrocinadores (por no hablar de derechos televisivos) y tiene a Bernie y Mosley, que harán todo lo posible por entorpecer la nueva aventur. La que mejor sepa publicitarse, se perpetuará en el tiempo.

Lo dicho, es una reflexión a bote pronto, mañana intentaré hacer algo más elaborado y contrastando más opiniones.

Comunicado de la FOTA



Copa Confederaciones. Jornada 2.

Junio 18, 2009

Que grande es el fútbol cuando nos deja pequeñas grandes gestas como éstas.

  • Grupo B: Y por qué no Egipto? (y 2)

Hoy el grupo B se ha ganado el encabezar el post, y en especial una selección de la que había visto poco pero había oído mucho… y no está defraudando en absoluto. Egipto entra de lleno en la lucha por estar en semifinales, y quién sabe si algo más. Esta noche se han cargado a Italia con un fútbol de toque brillante por momentos (bailaron con rondos a los azurri), pero sobre todo con un partido descomunal de El-Hadary, que ha parado todas las ocasiones claras de Italia que le han llegado, sobre todo en la segunda parte. Cabe preguntarse qué podría estar haciendo Egipto en este torneo de no ser por las lesiones. Hoy, sin ir más lejos, los tres cambios han sido por lesión (recuerda en cierta medida a lo que le pasó a Turquía en la pasada Eurocopa, dónde se barajó la opción de poner al portero suplente de delantero en las semifinales), a las que hay que unir las de dos jugadores importantes, Moteab y Zaki, que se lesionaron antes del torneo. Preocupa especialmente la lesión de Zidan, el mejor atacante de los faraones, que jugó más de veinte minutos forzosamente tras romperse en una carrera.

El caso es que puede no cumplirse el guión prestablecido y eso hace muy atractiva la jornada del domingo. Brasil, que hoy dejó practicamente sellado su pase, tiene en su mano dejar atrás un rival en el camino al campeonato si ganan a los italianos. Egipto tendrá que cumplir ante Estados Unidos y esperar a que la canarinha haga el resto, lo cuál también es bastante probable. Ésto deja a Egipto con una alta probabilidad de estar la próxima semana en la fase final, presumiblemente ante España.  Podría ser un duelo espectacular, entre los dos equipos que más apuestan por el toque en esta competición, aunque la débil defensa de los africanos sería un hándicap muy grande. Pero eso ya son elucubraciones, habrá tiempo para hablar de ésto cuando acaben los grupos y se definan las semis.

  • Grupo A: La batalla del goal average.

Ganador parcial de la batalla: Iraq. A pesar de perder ante España, el 1-0 ha debido saber a gloria a los mesopotámicos. Y más aún cuando Sudáfrica no ha sido capaz de meterle a Nueva Zelanda más que dos goles. Iraq está ahora en -1 y Sudáfrica en +2, pero las tornas deberían cambiar tras la última jornada. Eso sí, un punto le vale a los anfitriones y, ante el previsible equipo suplente que sacará España (será interesante ver lo que puede aportar Pablo Hernández a esta selección), no se descarta una sorpresa. Pero es muy remota.

Podría darse una casualidad extraña, pero que en este caso no es nada descabellada. Si Iraq gana 2-0 a Nueva Zelanda y Sudáfrica pierde 1-0 ante España, los dos candidatos al segundo puesto estarían empatados a absolutamente todo. En este caso, la FIFA estipula que se decidirá quién ocuparía el segundo puesto sería decidido por sorteo. Me apuesto lo que quieran a que saldría Sudáfrica.

Se nota que en este grupo hay poco fútbol del que hablar…

  • Resultados de la jornada

Grupo A

España 1 – 0 Iraq

Villa (55′)

Sudáfrica 2 – 0 Nueva Zelanda

Parker (21′), Parker (52′)

Grupo B

Estados Unidos 0 – 3 Brasil

Felipe Melo (7′), Robinho (19′), Maicon (62′)

Egipto 1 – 0 Italia

Homos (39′)


De Balaguer a la Premier

Junio 17, 2009

Axel Torres es especialista de fútbol internacional de Marca, presentador y director de Marcador Internacional, programa de culto para los aficcionados al fútbol global, en Radio Marca… y el que nos descubrió a muchos a Roberto Martínez como entrenador y la hazaña que estaba realizando en la liga inglesa con un equipo mosdestísimo, el Swansea. Hoy, Martínez ha fichado por el Wigan y Axel le dedica este artículo en su Planeta Axel, su blog en Marca.com. Enhorabuena, Roberto!

Balaguer ha logrado ganarse la etiqueta de pueblo futbolero. No es nada fácil conseguir una estabilidad en el fútbol catalán cuando estás tan lejos de Barcelona, cuando perteneces a la provincia de Lleida y cuando además no eres ni la capital. Pese a todas esas dificultades, el club de la Noguera ha permanecido muchos años en un grupo de Tercera División enormemente competitivo, quedando campeón en dos ocasiones y conquistando un memorable título de la Copa Catalunya en 2001 ganando al Barça en la final. Su campo es entrañable: situado en la entrada de la localidad, con una grada cubierta en la que la fiel hinchada local intenta hacer valer el factor campo, con un bar situado en el polideportivo colindante, con los niños de las categorías inferiores animando al primer equipo… En ese ambiente creció un técnico que ha alcanzado un banquillo de la liga con más valor de mercado del mundo. Allí se hizo hombre de fútbol desde que era un niño, porque su padre era el entrenador del equipo. Allí aprendió los conceptos del juego a ras de suelo, ese que está intentando implantar en los lugares más alejados de la filosofía del toque. Y un día, siendo aún muy joven, se marchó. Primero a Zaragoza, después al mundo. Después a Wigan. Vivió en el Reino Unido la carrera del jugador que destaca enormemente en categorías modestas: héroe de periódicos locales, leyenda de clubes de magnitud pequeña pero de gran espíritu. Mientras jugaba, ya pensaba en dirigir. El fútbol no sólo estaba en sus pies, lo tenía en la cabeza. Uno de sus equipos, el Swansea, le dio la oportunidad de entrenar cuando aún no había colgado las botas. Éxito inmediato: ascenso en la primera temporada completa, y octavo puesto en la segunda, rozando el play-off de la Premier y firmando un exitoso camino en la FA Cup. Su nombre empezó a sonar en España, donde pocos sabían de él hasta entonces. Y los que lo conocían no tenían dudas: estaba destinado a llegar al máximo nivel. Hoy se ha cumplido el sueño. Veinte banquillos tiene la liga que apasiona al mundo. Uno es para él. El del Wigan. Roberto Martínez es un técnico de Premier League.

No ha sido fácil. El Swansea conoce el valor de Roberto y ha peleado hasta el último momento para evitar su salida. Primero pidiendo una altísima compensación que alejó incluso al Celtic, también interesado. Luego reclamando un segundo pago por los ayudantes que el técnico de Balaguer quería llevarse a Wigan. Se alcanzaron ambos acuerdos, así que también Iñaki Bergara y Oscar Brau -y otros dos miembros británicos del staff- lo acompañarán en la nueva aventura. Ahora toca empezar a trabajar, planificar una temporada que será muy complicada. Steve Bruce ha puesto el listón muy alto, evitando incluso el sufrimiento de un club que, por estructura, historia y posibilidades económicas, parecía condenado a pelear por la permanencia hasta la última jornada. Las dificultades pueden aumentar si, como parece, el presidente se ve obligado a vender al ecuatoriano Luis Antonio Valencia, un centrocampista por el que se interesó el Madrid en invierno y que ahora podría acabar en el Manchester United. Habrá fichajes para intentar mejorar el nivel de una plantilla justita -en la que destacan jugadores como Lee Cattermole o Hugo Rodallega- y el último crack de Roberto en el Swansea, Jordi Gómez, ya suena como posible refuerzo. Viendo los antecedentes, está claro que buscará futbolistas en el mercado español, sobre todo por una cuestión de estilo. Ya lo hizo en Gales, y ahora intentará enamorar a un público no muy numeroso: la ciudad de Wigan tiene más tradición de rugby, por lo que la afluencia en el estadio de fútbol ha sido este año la más baja de la Premier League.

Termino copiando algunos fragmentos de la entrevista que le hice a Roberto en su despacho del Liberty Stadium de Swansea en mayo de 2007 para Radio Marca. Son las respuestas más intemporales y las que nos pueden ayudar más a conocer cómo piensa el nuevo inquilino del banquillo del Wigan Athletic.

¿Ya tenías en mente cuando eras jugador acabarte dedicando a entrenar? ¿Lo llevabas dentro?

Sí, además mi padre era también entrenador y en casa también vives ese ambiente. Cuando salí de Zaragoza y vine para jugar en el Wigan, ya ves el fútbol de una forma distinta: intentas analizar lo distinto que es y ya piensas más como un entrenador que como un jugador. He estado catorce años jugando en Inglaterra y eso me ha ayudado mucho, porque comparas el fútbol inglés con el que se hace en España e intentas quedarte con lo mejor de cada uno y casi sin darte cuenta desarrollas un método como entrenador. Creo que esto ha sido una gran ventaja.

Cuentan que el Swansea juega un fútbol de ataque, de tener el balón, distinto al que se suele ver en Inglaterra… ¿Qué métodos tiene Roberto Martínez?
Sí, aunque ahora la Premiership está cambiando con Wenger, Ferguson, Mourinho, Juande o Benítez. El fútbol británico siempre ha sido muy directo, de mucho corazón, de querer ganar juegues contra quien juegues y donde juegues… El tempo siempre es el máximo. Nosotros hemos intentado siempre estar un poco más en control de la posesión: más que buscar la ocasión de marcar, encontrar la ocasión de marcar. Hay algo que define mucho el fútbol inglés: el típico Wimbledon, cuantas más veces pongas el balón en el área contraria más opciones tendrás de marcar. Hemos intentado cambiar esa filosofía y eso ha requerido paciencia por parte del público: para ellos es frustrante ver cómo el balón va un poco más en horizontal de lo que están acostumbrados. Pero ha pagado dividendos, porque hemos jugado contra equipos muy importantes como Nottingham Forest o Leeds United y esta forma de jugar les ha creado muchos problemas y nos ha dado muchos puntos que nos han permitido el ascenso.

Planteas los entrenamientos de forma competitiva, incluso con concursos entre los jóvenes y los veteranos. ¿Es una forma de mantenerlos motivados?
Piensa que vamos a jugar alrededor de los sesenta partidos oficiales a lo largo de la temporada. Eso en España sería una barbaridad. La forma de conseguir que a estas alturas de temporada los jugadores vengan a entrenar con ganas es hacer unas sesiones bastante intensas, muy competitivas, que siempre haya una razón para ganar. Con sesenta partidos, con tanta exigencia, a veces es más difícil tratar la mente que el tema físico.

No convocas portero suplente, al estilo del Sheffield United, que se hizo muy famoso el año pasado a raíz de ese partido contra el Arsenal… ¿Cómo se te ocurrió, por qué lo haces, de dónde lo aprendiste?
Es una filosofía del fútbol inglés. Cinco jugadores de banquillo no te cubren todas las posiciones del campo y a mi me gusta que tácticamente puedas cambiar cosas. Según qué partidos jugamos, como por ejemplo de Copa, sí pongo portero suplente, porque no puedes correr ese riesgo, pero en otros sí tienes que correrlo porque si no convocas a un portero cubres otra posición y a veces esa necesidad va a ocurrir más veces que la del portero. Estadísticamente, que se te lesione o te expulsen al portero suele suceder una vez cada cuarenta partidos, y en cambio las posibilidades de hacer un cambio táctico o de poder sustituir a un jugador que sabes que no te va a aguantar todo el partido tienen más importancia. Es algo que está muy bien visto en el fútbol inglés, porque aquí además muchas plantillas no tienen dos porteros de primer nivel, sino que hay mucha diferencia entre el número uno y un suplente que está para ayudarte cuando lo necesites. El mercado de cesiones te permite, en caso de lesión, contratar a otro en veinticuatro horas. Es por estas razones que la gente no se asusta tanto cuando no ve un portero en el banquillo. Además, el suplente entrena con el grupo en el calentamiento, ya que puedes cambiar la convocatoria hasta cinco minutos antes de empezar. Entonces, si se te lesiona el titular en ese momento, que suele ser una de las mayores posibilidades, siempre tienes tiempo de cambiarlo. Si sucede durante el partido, siempre hay en el equipo uno o dos jugadores que han jugado o han entrenado como porteros por si ocurre esta situación.